Bueno
por fin después de muchos años viendo recetas de lemon curd, me he decidido a
hacerla, gracias a un compañero de mi padre que me pasó la receta que hacen en
casa.
La
primera que hice fue exactamente la suya pero con el trabajo que lleva y que el
tarro más grande desapareció en una semana… Decidí hacer el doble y hacer mi
propia receta.
El
lemon curd podríamos decir que es una mantequilla de limón. Apta para muchos
postres (cómo el que os dejaré próximamente) por su textura, color y sabor. También
hemos descubierto que para desayunar junto con una media noche está riquísima. ¡¡También apta para celíacos!!
¡Os
animo encarecidamente a probarla!
Ingredientes
para 5 tarros de 250 gr:
-
10 limones sin
pepitas, de los cuáles 2 con piel, licuados
-
6 huevos y 6 yemas
-
375 gr de
mantequilla derretida
-
700 gr de azúcar
blanquilla
Ponemos
dos ollas al baño maría para que vaya calentándose.
Preparar
los 10 limones: despepitar, pelar, excepto dos con piel, y los licuamos. Reservamos.
En
un bol, mezclamos los huevos, las yemas y el azúcar.
Después
añadimos el limón y la mantequilla (que no esté caliente, sino nos cuajará los
huevos).
Vertemos
en el baño maría, y a partir de ahora, durante hora y media remover –sisi,
habéis leído bien, hora y media; por eso decía que llevaba trabajo…-.
Veréis
que va cambiando la textura lentamente.
Cuando
haya pasado este tiempo, apagamos el fuego y ponemos agua fría, y sin dejar de
remover espesará casi al instante.
Rellenar
los tarros y dejarlos abiertos hasta que se enfríe del todo.
Conservar
en el frigorífico.