Coeur de cuisine

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Coeur de cuisine - Corazón de cocina

sábado, 9 de abril de 2011

Ensalada de fresas y queso de cabra con reducción de mermelada de arándanos


Es por fin la época de las fresas y se pueden hacer las mil y una maravillas con ellas.


Aportan muy pocas calorías, tienen muchos hidratos de carbono y en su mayor parte es agua. Además de contener mucha fibra que ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre y por lo tanto tiene propiedades laxantes. Ayudan a los radicales libres reduciendo el riesgo de padecer cáncer. Son una fuente de vitamina C y ácido cítrico, ácido salicílico, ácido málico y oxálico, potasio y menor proporción vitamina E.
Se dice que reduce el estrés y ayuda a las mujeres sus ciclos, reduciendo el dolor.
No es recomendada para niños menores de un año ya que se pueden producir alergias e intolerancias.

Ayer de repente las vi en el frigorífico y me estaban llamando “¡¡cómeme!!”, por supuesto, no pude resistirme a ellas.

Estuve mirándolas unos minutos… Se me ocurrió hacerme una ensalada, y como siempre, muy habitual en mí, mezclé dulce con salado.


Ingredientes:
  • Mermelada de arándanos
  • Queso de cabra
  • Lechuga
  • Fresas
  • Vinagre de Módena
  • Aceite
  • Sal
  • Azúcar

Lo primero que tenemos que hacer es la reducción de mermelada de arándanos ya que se hace en el tiempo que nos cuesta cortar la lechuga y las fresas.


En una cazuela pequeña se echan 3 cucharadas de mermelada de arándanos, una cucharada y media de azúcar (si lo queréis más líquido podéis no echarle azúcar, ya que de por sí la mermelada es bastante dulce) y una de vinagre de Módena. Se pone a fuego fuerte para que coja temperatura un minuto y en cuanto empiece a hervir se baja para que reduzca lentamente.

Mientras se va reduciendo, cortamos la lechuga, el queso de cabra y las fresas y lo ponemos en un plato.

Una vez que la reducción esté lista se decora por encima de la ensalada añadiéndole aceite y sal.




¡Y listo para comer!

jueves, 7 de abril de 2011

Smoothie de fresas


Es un batido rápido frío y excelente en una merienda o de postre en una cena o comida en la que no tengamos muchas ganas de complicarnos.

Hoy he hecho dos, otro día os presento varios más.



Fresas y yogurt

Para una persona, se lavan, se corta el rabito y se cortan en rodajas 6 fresas, y se echan en un vaso para batidora (se suele hacer con licuadora también). Se vierte medio yogur y 2 cucharadas de azúcar. Añadir dos cubitos de hielo y volver a licuar.
 

Se bate bien y se echa en un vaso alto, listo para tomar.
Hay quién no le gusta que salgan los aquenios (puntitos negros de las fresas), lo único que hay que hacer es ponerlo en un colador.

 
Fresas y plátano
 


Exactamente los mismos pasos, exceptuando que en vez de sólo fresas he añadido un plátano pequeño y en vez de yogurt, lo he hecho con leche (un poco menos de medio vaso).


¡Espero que lo disfruteis tanto como yo!





miércoles, 6 de abril de 2011

Magdalenas (I)

Esta vez vuelve a tocar algo de dulce, como ya sabéis me gusta mucho la repostería.

Esta es otra de mis recetas más cotizadas últimamente.
Llevaba mucho tiempo queriendo hacer magdalenas, y un día por casualidad se me ocurrió buscar entre mis libros de cocina como hacer magdalenas.
Después de mucho buscar y de apañar varias recetas a mi criterio, hice una nueva, que salió perfecta a la primera, por cierto.

Se necesita cierto tiempo ya que hay que ir rellenando cada papel sin derramarlo poco a poco.
Sin más dilaciones, he aquí la receta de mis magdalenas extra esponjosas.

Ingredientes:
-ralladura de un limón
-3huevos
-200 gr de azúcar
-medio vaso de aceite o 75 gr de mantequilla líquida (personalmente prefiero con aceite)
-250 de harina
-1 sobre de levadura
-leche


Lo primero que se debe saber sobre las magdalenas es que para que queden esponjosas se debe añadir un poco de leche. Se echa a ojo, así que no puedo deciros cuánto exactamente ya que no se mide. Además, se debe echar cuando todos los ingredientes están mezclados, ya que si veis que queda la mezcla un poco dura, se añade la leche poco a poco hasta que quede la consistencia deseada (nunca debe quedar completamente líquido; debe quedar como la masa para un bizcocho).

Vamos con la receta: se mezcla la harina tamizada con el azúcar, la levadura y la ralladura de limón; se agregan los huevos y el aceite y se vuelve a mezclar bien; aquí es cuando se debe añadir la leche.

Ahora viene lo divertido, rellenar los papelitos de magdalena. Aquí también pueden ayudaros los más pequeños. Además de ayudaros a decorar luego.
Hay múltiples formas y tipo de magdalenas.
En este momento es cuando hay que decidir como se quieren.

Sean como sean, lo principal y básico es que hay que poner los papeles en una bandeja de horno bien separadas e ir  rellenando uno a uno; siempre que no lleguen a más de 3 cuartos del papelito porque al llevar levadura, suben; y suben más de lo que os podéis imaginar.
Se meten al horno durante unos 20 minutos a 180º.

Os dejo varias ideas con sus respectivas fotos:
-Magdalenas normales:
No hay que hacer nada, únicamente es la receta básica.
Salen muy esponjosas y se pueden tomar a cualquier hora del día.
Además si no tenéis mucho tiempo quedan igualmente bien sin decorar.


-Magdalenas de chocolate:
En el momento en el que ya se tienen todos los ingredientes mezclados, hay dos opciones: añadir cacao en polvo (necesitaréis bastante dependiendo del color que queráis que tomen las magdalenas) o chocolate de fundir; eso depende de los gustos.
Soy más partidaria del chocolate fundido (ver foto), aunque queda más suave con cacao en polvo.
Lo siguiente es simplemente, como he dicho más arriba, rellenar los papelitos.


-Magdalenas con sorpresa de chocolate:
Una vez rellenos los papelitos con la mezcla se cortan trozos de chocolate de fundir y se hunden un poco con los dedos, si no queda del todo cubierto, se puede echar unas gotitas más para que se quede al fondo del todo.


A mitad de cocción (no seguirán subiendo una vez que abráis el horno) se pueden añadir unas virutas de azúcar de colores o de chocolate para hacerlas más divertidas; o también puede no añadírseles nada.
Eso a gusto del consumidor.

-Magdalenas con glaseado y lacasitos:
También es la receta básica, pero una vez fuera del horno se prepara el glaseado con una gotita de colorante rojo (depende de cuanto color queráis que tenga el glaseado se añade otra gotita o no).
Se reparte por encima de cada magdalena y antes de que se solidifique el glaseado se añaden lacasitos por encima.



-Magdalenas rojas:
En este caso se me ocurrió usar colorante rojo, pero se puede usar cualquier otro colorante.

Es la receta básica pero simplemente con una gotita de colorante.
Podéis remover el colorante o simplemente dejar la gotita en el medio y meterlas al horno.
Quedan muy bonitas de ambas formas.


¡Espero que os gusten tanto como a mí y a todos los que ya las han podido probar!





miércoles, 30 de marzo de 2011

Porridge (gachas de avena)



El porridge es una crema de avena muy popular en el norte de Europa, sobre todo en Inglaterra, para el desayuno.

De hecho, muchas veces, también desayunamos porrigde. Esta es la receta que hoy os propongo. Aunque en castellano se llamen gachas, no son las típicas gachas que se hacían antiguamente de harina y agua y/o leche.
 

Propiedades de la avena: de los ocho aminoácidos necesarios para la vida, la avena contiene seis, otros cereales contienen uno dos, por eso si la combinamos con leche de vaca o soja se obtiene proteína igual a la animal. Por su riqueza en fósforo es un alimento muy conveniente para la actividad cerebral y por su contenido en azufre es útil en los problemas de la piel y la fragilidad de las uñas. Contiene hidratos de carbono de absorción lenta. Es adelgazante y antitrombótica. Actúa remineralizando los huesos. Muy recomendada en niños pequeños y embarazos. Contiene mucha fibra.

Esta receta es extremadamente rápida, aunque personalmente, me gusta más hacerla por la noche, para que repose bien y tome todo su sabor al día siguiente. El aspecto puede no parecer muy agradable a la vista sin acompañar de ninguna fruta (aunque es muy recomendable), pero es muy bueno de sabor.
 
Ingredientes (para dos personas):
-medio vaso de avena
-un vaso de leche
-2 cucharadas de azúcar
-canela
-medio plátano
-canela
-una cucharada de miel
 

Hay quién le añade agua en vez de leche, o ambas. Yo no soy partidaria, pero es plausible. El acompañamiento también puede ser diferente; en este caso os presento mi receta más usual: con plátano, canela y miel.

 

Primero se calienta bien la leche, pero sin llegar a hervir, aunque tampoco pasa nada si os despistáis y empieza a hervir, únicamente, retirar el cazo del fuego y bajarlo a fuego medio bajo. Una vez bien caliente, se añade la avena, el azúcar y la canela, sin dejar de remover.


 Tras unos 3 o 4 minutos removiendo, ya estaría lista.

Como os he dicho más arriba, prefiero dejarla que repose, pero con que la dejéis enfriar un poco la podéis tomar en el momento.

Vertéis la crema en un cuenco y se corta el plátano en rodajas no muy gordas, se añaden y se echa la miel y un poco más de canela si os apetece para decorar.
 


lunes, 28 de marzo de 2011

Tortilla en pirámide

El otro día, por casualidad, mientras estaba estudiando, para variar un poco, se me ocurrió hacer una tortilla francesa de lo más extraño.

Y lo mejor de todo es que quedó muy bien y muy bueno, aparte de una presentación original y completamente diferente.Misterio ninguno, ahora bien, hay que llevar una larga trayectoria de hacedora de crêpes a las espaldas, eso si.

Creo que diciéndoos esto, ya podéis intuir un poco de qué va esta práctica y divertida receta; a la que por cierto, seguro que los niños vuelven a estar encantados de ayudaros.

Ingredientes:
¨       un huevo tamaño L
¨       2 cucharadas de leche
¨       Jamón de York
¨       Queso en lonchas finitas, o tranchetes
¨       Lechuga
¨       Cebolla
¨       Champiñones
¨       Aceite
¨       Sal

Se bate el huevo con la leche, mientras se calienta una sartén no muy grande con un poquito de aceite (menos que si fueseis a hacer una tortilla francesa).
Se reparte el aceite en la sartén, o bien moviéndola constantemente hacia un lado y hacia otro; o bien, igual que haríamos con las crêpes, con un trozo de papel de cocina, pasarlo por la sartén, para que todos los rincones queden bien impregnados y no se nos pegue la tortilla luego.
Una vez que la sartén haya cogido temperatura, se echa con cuidado un poco, lo justo para que únicamente cubra el fondo de la sartén. Esperamos un par de minutos hasta que veamos que el huevo se cuaja y, como en las crêpes, con una espátula o moviendo mucho la sartén, se despega y se le da la vuelta para que tome un poco de color y se termine de cuajar.
Es muy probable que al darle la vuelta se os rompa, pero no desesperéis.

Se repite este paso una y otra vez, tanto como os de de si el huevo. En mi caso salieron 4.

Ahora es cuando viene lo divertido, se va rellenando haciendo pisos, uno tras otro. Se puede rellenar con los ingredientes que he nombrado más arriba, pero cada uno puede hacerlo a su gusto o con lo que encuentre por la nevera (fritada, paté, tomate, etc.).

A mí me apeteció hacerlo de la siguiente manera:
  • Tortilla
  • Jamón de York y queso
  • Tortilla
  • Lechuga, cebolla, sal y aceite
  • Tortilla
  • Champiñones, previamente rehogados en aceite y ajos (también son muy buenos crudos)
  • Tortilla
  • Y para decorar, una loncha de jamón serrano.

¡Ya sólo os queda probarlo a vosotros!