Coeur de cuisine

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Coeur de cuisine - Corazón de cocina

martes, 14 de febrero de 2012

Croque monsieur a mi manera

El croque monsieur es un sándwich de jamón de York y queso, o un mixto de toda la vida en España, al que se le pone por encima bechamel y se gratina en el horno.



El sábado paseando por la Plaza Mayor de Salamanca, pasé por una panadería y ví un croque monsieur escondidito en una esquina… Iba con una amiga, saqué el móvil de inmediato para apuntarme que tenía que hacerme uno para cenar… Y así fue como después de muchos años, volví a comerme uno de estos.

La receta original dice que se le pone emmental o gruyère. Además se le echa bechamel, y aunque se hace más o menos rápido, cuando no tengo tiempo, no la hago, como es hoy el caso, de este croque monsieur rápido.


Como siempre, el dulce y el salado juntos no faltan casi en mi comida diaria, si no es en ensalada lo es en un bocadillo o en una tapa, sea lo que sea, me encanta.
Así que para mi croque monsieur, cojo pan de nueces y pasas, echo queso mozarella (nunca falta en mi frigorífico) por encima y lo pongo a gratinar, no es lo mismo, por supuesto, pero al menos ya no es un mixto de toda la vida. Y para finalizar e ir aún más rápido, le pongo un tranchete (siempre tenemos en casa). 



Os dejo los ingredientes.


Ingredientes:
-dos rebanadas de pan de pasas y nueces
-un filete de jamón de York
-un tranchete
-queso mozarella para gratinar



Ponemos sobre el pan el tranchete y el jamón de York, ponemos la otra rebanada por encima y a continuación ponemos mozarella (al gusto) y dejamos gratinar en el horno durante 7 u 8 minutos, hasta que se dore un poco.



Servir inmediatamente.




sábado, 11 de febrero de 2012

Pancakes

Durante muchos años, recuerdo que mi padre me despertaba los domingos diciéndome al oído que iba a preparar los ingredientes de las tortitas americanas mientras yo me levantaba, y así las haríamos juntos. Me encantaba despertarme así cada domingo.



Me acuerdo que a veces las hacíamos tipo crêpe, para poder comernos más jajaja, así que las poníamos en un plato apiladas y les echábamos miel o chocolate por encima...



Esta no es la misma receta, esta es otra que he modificado a mi criterio ahora que ya conozco un poco más el mundo de la cocina. La original es una receta que había por Internet de tortitas americanas. Esta me gusta porque es un poco más sana. 



La mía de siempre, la pondré en otra ocasión.


Ingredientes:
-un vaso de leche sin lactosa
-150 gr de harina normal
-una cucharadita (de postre) de levadura en polvo
-una cucharada colmada de fructosa
-un huevo un poco batido
-una pizca de sal
-media cucharadita de azúcar vainillado
-aceite de oliva para la sartén


Tamizamos la harina junto con la levadura y la fructosa en un cuenco. Añadimos la sal y el azúcar vainillado.


Precalentamos una sartén pequeña con una gotita de aceite.

A continuación hacemos un volcán y vertemos el huevo y la leche.



Removemos pero no en exceso. A mí, personalmente, igual que en las crêpes, me gusta pasarle la batidora, unos 10 segundos, tan sólo para quitar los grumitos de harina que se forman en la superficie.


Vertemos la mezcla sobre la sartén caliente y dejamos que empiecen a salirle burbujas. Cuando toda la masa se haya hecho, se le da la vuelta con una espátula y dejamos un minuto más.


Sólo queda servir y comer de inmediato.





Se pueden acompañar de casi cualquier cosa, chocolate fundido (como he hecho yo, haciéndola doble -ver foto debajo-), con miel (será mi desayuno mañana), con azúcar glas, con frutos rojos, con helado, con nata... 




¡Hay casi infinitas posibilidades!

viernes, 3 de febrero de 2012

Pichorradicas

En Aragón tenemos múltiples formas de nombrar a las cosas. Habitualmente, tiendo a decir, de forma invariable, pijorro, cacharro, a todo tipo de objetos cuando no me sale su nombre, realmente sería la traducción de cachivache, más o menos. Lo mismo puede designar un tenedor que una pulsera o un interruptor, para que veáis la multiplicidad de significados que puede tener estas palabras.


En este caso, el nombre de pichorradicas se le ocurrió a mi padre. Normalmente una pichorrada es algo muy gracioso, y suele ser pequeño. Y podría decirse que en esta receta lo cumple, gracioso, pequeño y encima, bueno.



Es una de las recetas típicas que hacemos en casa para una merienda familiar o una cena informal. Siempre se queda bien y es algo diferente. 




No recuerdo cuando empezamos a hacer esto, lo que sí recuerdo es picar los ingredientes con un picador manual y que yo era pequeña, tendría unos 9 años, desde luego, son una tradición en mi casa.



Ingredientes:
-1 zanahoria
-10 pepinillos pequeños (aproximadamente) y algunos más para decorar
-1/4 de una cebolla pequeña
-dos cucharadas colmadas de mayonesa
-pan de molde


Precalentamos el horno a 180º.

Con la ayuda de un robot de cocina para picar, metemos la zanahoria en trozos no muy grandes, la cebolla también cortada y los pepinillos. Picamos lo máximo posible.


Vertemos en un cuenco y añadimos la mayonesa. Mezclamos.

En una bandeja para horno ponemos 6 rebanadas de pan de molde, ponemos una cucharada y media (o lo que quepa si queréis ser muy generosos) y extendemos bien.


Ponemos una cucharadita de mayonesa por encima y en las 4 esquinas, un trocito de pepinillo.



Horneamos hasta que se dore un poco.



Y listo para sorprender.


viernes, 27 de enero de 2012

Ensalada de espinacas con queso de cabra y reducción


Esta ensalada semidulce fue otro de mis inventos repentinos… ¡Inventos que salen bien!



Como muchos de vosotros, soy amante del dulce-salado en un mismo bocado, y como no, también, mezclarlo en las ensaladas, y no es mi primera vez (podéis ir a mi otra ensalada de queso de cabra y fresas).

Había hecho una mermelada de fresa, pero quedo dura y al día siguiente era casi más un membrillo que una mermelada… Así que se me ocurrió probar algo diferente.


Ingredientes:
-un puñado de espinacas frescas
-rulo de queso de cabra
-un poco de cebolla en juliana
-una cucharadita de mermelada de fresa
-el zumo de media naranja
-una cucharada de uvas pasas
-una cucharadita de piñones
-aceite y sal

En una sartén caliente, ponemos una gotita de aceite por cada rodaja de queso de cabra y en un plato ponemos las espinacas. Una vez que el queso haya tomado un poco de color por ambos lados, lo ponemos encima de las espinacas.



En una cazuelita a fuego alto, añadimos la mermelada de fresa junto el zumo de naranja y una vez que tome temperatura, vigilando que no se pegue, dejamos reducir, a fuego bajo.



Mientras se reduce,  ponemos las pasas, los piñones y la cebolla, aderezamos con aceite y sal a nuestro gusto.



Una vez reducido, inmediatamente lo vertemos sobre el plato y listo para sacar a la mesa y degustar.





sábado, 21 de enero de 2012

Puré de zanahoria

He aquí una de mis comidas más habituales, sano, rápido, ligero, bueno y barato.
¿Qué más se puede pedir?

Ahora que hace fresquito, una crema de verduras es una forma genial de combatir el frío y de entrar en calor.


Ahora, más que nunca, tengo menos tiempo, y me hago una vez por semana, un puré de zanahoria o una crema de calabaza. Yo, que no como otros purés que no sean estos dos, el de patata y el de calabacín, porque no me van los purés… Me sorprendo a mí misma comiéndolo tan a menudo, pero es que es tan sumamente rápido que me hago para un regimiento, y tengo comida para tres días.



Además, una vez vi un documental en el que recomendaban comer puré, ya que el estómago trabajaba menos porque ya estaba todo triturado y porque hacía sentirse saciado.

Ingredientes:
-6 zanahorias
-media cebolla
-una patata pequeña
-1/4 de cubito de caldo de verduras
-agua
-una ramita de perejil
-una pizca de cúrcuma
-una pizca de sal
-aceite de oliva
-una cucharadita de nata o leche (opcional)


Primero, cortamos la cebolla, da igual si es en está en juliana o en trozos grandes. 


A continuación, pelamos, lavamos y cortamos en 4 las zanahorias y la patata, y lo vertemos en una cazuela con un poco de aceite y dejamos 5 minutos mientras removemos para que no se pegue.


Echamos agua hasta casi cubrir junto con el cubito y una pizca de sal (también podéis añadirla luego, ya que ya lleva el cubito, pero es tan poco que seguramente necesitéis un poco). La cantidad de agua es según el gusto de cada uno. Como lo que os propongo es un puré, la consistencia más adecuada es como la de la foto, un poco espeso. Pero si preferís más tipo crema sólo tenéis que añadir más agua y triturar durante unos minutos más.


Dejamos cocer hasta que las zanahorias estén blandas a fuego medio, una vez que haya empezado a hervir.

Por último, añadimos la cúrcuma, trituramos y servimos. 


A mí me gusta echarle un poco de nata, si la tengo abierta, o un poco de leche, para suavizarlo un poco.